Aprende los fundamentos del desarrollo web utilizando HTML, CSS y JavaScript. Estas tecnologías cumplen funciones diferentes y complementarias: HTML organiza el contenido de una página, CSS define su apariencia y distribución, y JavaScript permite incorporar comportamientos e interacciones.
A través de ejercicios prácticos, conocerás cómo crear páginas web, organizar textos e imágenes, diseñar interfaces adaptables a distintos tamaños de pantalla y añadir funcionalidades interactivas. El curso te ayudará a desarrollar una base para continuar aprendiendo y construyendo tus propios proyectos web.
Aprende a construir páginas web desde sus fundamentos. Trabajarás con HTML para estructurar el contenido, CSS para diseñar la presentación y JavaScript para incorporar interactividad, integrando estas tecnologías en proyectos prácticos.
Conoce másAprende a utilizar CSS (Hojas de Estilo en Cascada) para controlar colores, tipografías, espacios, tamaños y distribución de los elementos. Conocerás cómo mejorar la presentación de una página y adaptar su diseño a diferentes dispositivos.
Conoce másAprende HTML (Lenguaje de Marcado de Hipertexto), utilizado para estructurar el contenido de una página web mediante elementos y etiquetas. Practicarás la creación de encabezados, párrafos, enlaces, listas, imágenes y otros componentes básicos.
Conoce másAprende los fundamentos de JavaScript para añadir interactividad a las páginas web. Conocerás variables, operadores, condicionales, ciclos, funciones y eventos, así como la manipulación básica del contenido HTML mediante el DOM. Se recomienda estudiar primero los fundamentos de HTML y CSS.
Conoce másUna página web bien diseñada permite presentar la identidad, los productos y los servicios de una organización de manera clara y coherente. También ayuda a comunicar información relevante y a ofrecer a los visitantes una forma de conocer mejor la marca.
Una página web permite que las personas encuentren información sobre un negocio o proyecto a través de Internet. Su visibilidad dependerá, entre otros factores, de la calidad del contenido, la accesibilidad, el posicionamiento en buscadores y la promoción del sitio.
Una página web puede ayudar a presentar productos y servicios, responder preguntas frecuentes y facilitar el contacto con clientes potenciales. Su contribución a las ventas dependerá de la oferta, la experiencia de usuario, la estrategia comercial y otros factores del negocio.
Una página web puede funcionar como un espacio digital para mostrar productos, servicios, imágenes, videos, horarios e información de contacto. Si el sitio está publicado y disponible, los visitantes podrán consultar estos contenidos sin depender exclusivamente de la atención presencial.